

Harina repelada
La almendra molida cruda sin piel (también conocida popularmente como harina de almendra) es el resultado de triturar almendras dulces a las que previamente se les ha retirado la piel marrón mediante un proceso de escaldado.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto y textura: tiene un color blanco pálido y una textura fina, suave y suelta, similar a una harina gruesa.
Sabor: su sabor es delicado, sutilmente dulce y aceitoso, aportando un aroma puro a fruto seco sin el toque amargo que a veces da la piel.
Uso culinario: es un ingrediente estrella en la repostería clásica y saludable. Es fundamental para elaborar macarons, mazapanes, tartas (como la de Santiago), bizcochos jugosos y galletas.
Propiedades: al no estar tostada ni frita, conserva intactos todos sus nutrientes: es rica en grasas saludables, proteínas vegetales, vitamina E y fibra.
Además, es naturalmente libre de gluten, lo que la convierte en el sustituto perfecto de la harina de trigo para personas celíacas o en dietas bajas en carbohidratos (keto).
Mitades repeladas


La almendra cruda en mitades y sin piel es la almendra a la que se le ha retirado la cutícula marrón externa mediante un escaldado rápido, para luego ser cortado longitudinalmente.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto: presenta un color blanco marfil uniforme, una textura lisa y una forma de media luna limpia y crujiente.
Sabor y aroma: al no estar tostada ni frita, mantiene un sabor natural, suave, ligeramente dulce y un aroma sutil a fruto seco fresco.
Versatilidad: es un ingrediente estrella en cocina y repostería. Ideal para decorar tartas, bizcochos y chocolates, añadir a ensaladas, saltear con verduras o arroces, y preparar salsas clásicas (como el romesco o el ajoblanco).
Propiedades: es una excelente fuente de grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitamina E y magnesio.
