Almendra tostada

La almendra tostada es el fruto del almendro sometido a un proceso de cocción con calor seco, lo que transforma por completo sus propiedades organolépticas:

  • Sabor: intensifica su dulzor natural y desarrolla notas profundas, tostadas y ligeramente ahumadas gracias a la reacción de Maillard (el dorado de sus proteínas y azúcares).

  • Textura: pierde humedad, volviéndose mucho más crujiente, firme y agradable al mordisco que la almendra cruda.

  • Color: su interior cambia de un tono blanco marfil a un color dorado o marrón claro.

Es un alimento muy versátil que se consume directamente como snack saludable, pero también es un pilar fundamental en la gastronomía para elaborar turrones, salsas (como el romesco), picadas o para aportar un toque crujiente a ensaladas y postres.

Se elabora de dos tipos:

  • almendra tostada con piel

  • almendra tostada sin piel

Almendra frita saborizada

Nuestra empresa rescata una antigua receta elaborada en las cocinas de los hogares granadinos desde hace generaciones. Seleccionamos manualmente la mejor almendra producida en Granada para sumergirla en aceite de oliva virgen extra, añadiéndole posteriormente el toque de sal o saborizante ahumado.

Es un producto exclusivo, natural, nutritivo y extremadamente delicioso.

Se elabora de tres tipos:

  • almendra con piel y sal

  • almendra sin piel y sal

  • almendra con piel y ahumada

Crema de almendra

La crema de almendra es el resultado de triturar finamente almendra tostada hasta liberar el aceite del fruto seco y obtener una pasta untuosa y suave.

Aquí tienes sus puntos clave:

  • Sabor y textura: tiene un gusto profundo, ligeramente dulce y a frutos secos. Su textura puede variar desde muy suave y sedosa hasta crujiente (crunchy) con trocitos de almendra.

  • Perfil nutricional: es una excelente alternativa a la mantequilla tradicional y a la de cacahuete. Es rica en grasas saludables (monoinsaturadas), proteínas de origen vegetal, fibra, vitamina E y magnesio.

  • Versatilidad: se utiliza mucho en la cocina saludable para untar en tostadas, añadir a batidos (smoothies), mezclar con avena o como ingrediente en repostería.

    Se elabora de dos tipos: con piel y sin piel