

Harina repelada
La almendra molida cruda sin piel (también conocida popularmente como harina de almendra) es el resultado de triturar almendras dulces a las que previamente se les ha retirado la piel marrón mediante un proceso de escaldado.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto y textura: tiene un color blanco pálido y una textura fina, suave y suelta, similar a una harina gruesa.
Sabor: su sabor es delicado, sutilmente dulce y aceitoso, aportando un aroma puro a fruto seco sin el toque amargo que a veces da la piel.
Uso culinario: es un ingrediente estrella en la repostería clásica y saludable. Es fundamental para elaborar macarons, mazapanes, tartas (como la de Santiago), bizcochos jugosos y galletas.
Propiedades: al no estar tostada ni frita, conserva intactos todos sus nutrientes: es rica en grasas saludables, proteínas vegetales, vitamina E y fibra.
Además, es naturalmente libre de gluten, lo que la convierte en el sustituto perfecto de la harina de trigo para personas celíacas o en dietas bajas en carbohidratos (keto).
Granillo repelado


La almendra en granillo cruda sin piel (también llamada almendra granulada) es almendra entera que ha sido repelada, es decir, se le ha quitado la piel marrón y posteriormente picada en trozos muy pequeños y uniformes, generalmente de entre 2 y 4 milímetros.
Aquí tienes sus características clave:
Aspecto y textura: tiene un color blanco marfil uniforme y limpio. Al ser cruda, su textura es tierna pero firme, con un sabor suave y un toque dulce natural muy sutil.
Uso principal: es un ingrediente estrella en la repostería y panadería. Se utiliza muchísimo para rebozar bombones, decorar tartas (como la tarta de Santiago), pasteles o helados. También aporta un toque crujiente excelente como topping en yogures, boles de fruta o incluso en recetas saladas como cremas de verduras y ensaladas.
Ventaja culinaria: al estar cruda, está lista para que la tuestes u hornees tú mismo en casa si quieres potenciar su aroma, o para integrarla directamente en masas que van a ir al horno. ¡Te ahorra todo el trabajo de pelar y picar!
Es una opción excelente si buscas sumar un extra de proteínas, grasas saludables y una textura crujiente a tus platos de forma rápida y limpia.
Láminas repeladas


La almendra laminada cruda sin piel es la almendra cortada en hojuelas o rodajas longitudinales muy finas, habiendo retirado previamente su piel marrón externa.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto y textura: tienen un color blanco marfil uniforme, una textura tierna pero ligeramente crujiente y un sabor suave y sutilmente dulzón, libre del toque amargo que a veces aporta la piel.
Uso culinario: es un ingrediente estrella en repostería para decorar tartas (como la tarta de Santiago), bizcochos, bombones o para añadir a la granola y yogures. En la cocina salada, es perfecta para dar textura a ensaladas, arroces, cuscús y salsas para carnes o pescados.
Nutrición: al no estar tostada ni frita, conserva intactas todas sus propiedades naturales. Es una fuente excelente de grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitamina E (antioxidante) y magnesio.
La almendra en bastones cruda sin piel (también conocida como almendra en palitos) es un ingrediente gourmet muy versátil en la cocina.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto: son almendras naturales a las que se les ha retirado la piel marrón (repeladas) y se han cortado longitudinalmente en finos bastoncitos de color blanco marfil.
Sabor y Textura: al estar crudas, tienen un sabor suave, dulzón y una textura tierna pero firme. Al morderlas, aportan un toque crujiente muy agradable.
Uso Culinario: son perfectas tanto para repostería (para decorar tartas, bombones o añadir a galletas) como para platos salados (en ensaladas, arroces orientales, cuscús o para rebozar carnes y pescados).


Bastones repelados
Mitades repeladas


La almendra cruda en mitades y sin piel es la almendra a la que se le ha retirado la cutícula marrón externa mediante un escaldado rápido, para luego ser cortado longitudinalmente.
Aquí tienes sus características principales:
Aspecto: presenta un color blanco marfil uniforme, una textura lisa y una forma de media luna limpia y crujiente.
Sabor y aroma: al no estar tostada ni frita, mantiene un sabor natural, suave, ligeramente dulce y un aroma sutil a fruto seco fresco.
Versatilidad: es un ingrediente estrella en cocina y repostería. Ideal para decorar tartas, bizcochos y chocolates, añadir a ensaladas, saltear con verduras o arroces, y preparar salsas clásicas (como el romesco o el ajoblanco).
Propiedades: es una excelente fuente de grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitamina E y magnesio.
